sábado, 13 de marzo de 2010

Pale traces // Miradas y respectividad

"When did you loose your smile?
Were you walking all alone at night
Searching endlessly for a way
To join the pieces of what you used to be?"

Escribir. Un hábito que he ganado hace poco con un cuadernito (pq es un mini cuaderno) que compré hace años sin saber el uso que le daría. Como este blog, que abrí hace algún tiempo (después de varios intentos) sin saber que escribiría en él. No entiendo pq no escribía, si me encanta escribir. Será el temor quizás? Miedo a ser leído y expuesto y desechado por aburrido o por trágico. Miedo a saber que mis pensamientos no van hacia el común de la masa y por ello ser un marginado social. O tal vez era sólo un analfabeto funcional. O una mezcla de ambas. En verdad poco importa.

Bueno ya va un tiempo de eso, de darme cuenta que pocas cosas importan. Y cuando digo pocas en verdad a lo mejor nada importa. Y si alguien dijera que todo es importante, sería lo mismo, pq no habría como diferenciar lo importante de lo no-importante. Como encontrar luz en el sol. Sin la sombra no nos dariamos cuenta que la luz es luz. Pero hay tan poca luz! Como decía Virginia Wolf "los ojos de los demás son nuestra prisión, sus pensamientos nuestra jaula". Claro, vivimos tan pendientes de la mirada de los demás, de lo que piensen de nosotros que olvidamos vivir. Y a veces por esa prisión que habitamos, se nos va lo más importante. O como me pasó a mi, q cuando perdí algo q realmente me importaba me di cuenta de la linda jaula alrededor de mí. Y entonces me di cuenta que era una tontera, una estupidez tratar de vivir pendiente de la mirada de todos los demás.

Y sin embargo el ser humano siempre quiere vivir bajo la mirada de los demás. Es claro desde un punto de vista biológico y filosófico ( y desde más puntos de vista por supuesto, pero eso se lo dejo a los sociólogos y economistas). Porque biológicamente el ser humano, si no hubiese hecho sociedades, se hubiese extinguido. Formo grupos y se defendió de la naturaleza y salió adelante, y el que no era adoptado por el grupo y se quedaba solo, no podía vivr por su propia cuenta por mucho tiempo. Entonces estar con los demás se convirtió en una cuestión de supervivencia. Y toda nuestra biología trabajo para que temiésemos ser abandonados y nos agradara (oxcitocina!) estar junto a alguien. Pero en un plano donde han cambiado las prioridades, sin los pumas asechando, es factible cuestionarse si es un mecanismo ya obsoleto. Como el mecanismo del miedo, o el de recuperación de sodio que nos trae más problemas que beneficios. Pero tal como todo lo demás, este mecanismo ya es parte de nosotros y sería enfermo tratar de quitárnoslo de encima. Como tratar de amputar una pierna o un brazo. Ya nos fue dado y tenemos que encontrar la mejor forma (o la más útil) de sobrellevarlo.

Y es que el temor a ser abandonados es tan grande que nos a llevado a contarnos uno de los más grandes mitos que existe, la idea de un dios que nos observa y nos quiere y nos acepta tal como somos. Qué cuento más bello! Si fuese verdad la gente podría dormir tranquila en las noches, no está sola y puede vivr bajo la mirada de alguien. Pero como todas las miradas, esa mirada es esclavizante, y como todos los cuentos, es mentira. No sé si hay dios, ni nunca lo sabré, pero la idea de un dios preocupado, mirando me parece más una invención de los hombres, un cuento de viejas, para consolarse y poner la solución a este temor. Temor que nace desde una necesidad completamente diferente, como es la de permanecer en grupo, y que han querido vendernos como una revelación del más allá.

Porque el miedo lleva al hombre a sus más grandes bajezas, tan incontables que necesitaría demasiados cuadernitos para poder anotarlos. El miedo a perder el poder por ejemplo, lleva a los hombres a las más cruentas guerras. Y el miedo al cambio lleva al hombre a esclavizar a sus semejantes. No vaya a ser que salga una idea novedosa que cambie el status quo y perdamos lo que hemos conseguido. Parece que la consigna es que entre menos piensen diferente, más seguro es el mundo.

Lo único que nos queda asumir esta necesidad de querer encajar en la realidad. Que más podemos hacer con esta necesidad? Liberarnos del miedo es lo primero. No hay nada de malo en estar a solas un rato. Luego hay que aprovecharse de la evolución. Si fuimos hechos para pertenecer, nos sentiremos mejor perteneciendo. Pero falla el lenguaje cuando me refiero a pertenecer pues la palabra mira desde un modo jerarquico, como si el A que pertenieciese a B, fuese más pequeño que B. Eso no es cierto. Por qué lo tendría que ser?

En el fondo de mi ser "siento" que todo está hecho de lo mismo, llámese átomos, quarks, cuerdas cósmicas o la teoría fisica de turno. Lo cierto es que entre más microscópica es nuestra mirada las cosas más se parecen. Recuerdo cuando una amiga me preguntó si no me sentía triste saber que todo fuese lo mismo, le pregunté "al contrario, me agrada mucho". Y eso que sólo estabamos hablando de términos histológicos. Creo que por eso la biología molecular es una parte importante de mi vida curricular. Y creo que por eso muchas cosas. Qué genial sería decirle a alguno de los poderosos (los realmente poderosos, los que se creen poderosos) que no es más que un montón de resonancia! O el resultado de un montón de ondas de probabilidades! Y lo más increible de todo es que una onda de probabilidades se configura sólo con el espectador delante, es decir sin A, B no sería B, y viceversa, B también configura a A. Con esto quiero llegar a uno de los conceptos más interesantes y bellos con los que me he topado, el de respectividad.

Me vuelvo a encontrar con este concepto bajo el nombre de decoherencia en la física cuántica, pero dudo que los físicos estudien filosofía española post-heideggeriana (por el idioma principalmente). Pero la idea es que A solo es A cuando B está frente de B, pero B es B porque está frente de un C y un D, y D es D porque está enfrente de un A y un E. Y así hasta la eternidad. Es así como el universo se configura en función de sus elemementos. Como un electrón que elije la rendija cuando lo están observando, pero que pasa por las dos cuando nadie lo mira. Sin observador, el electrón es solo probabilidad de ser electrón. Sin ti, soy solo probabilidad de ser yo.

Así que cuando siento mal configurado, me alejo de todo por un rato para desrepectivizarme y comprender mis probabilidades de ser. Mientras menos observadores tengo encima, más probabilidad de ser lo que realmente quiero ser. No creo que nunca logremos desrespectivizarnos completamente, pero entre más miradas nos quitemos de encima (nuestros padres, la sociedad, dios), es más probable que logremos lo que realmente deseamos. Ser libres... para luego poder volver a la respectividad.

Porque en el fondo queremos ser parte de esta respectividad, configurar los leitmotiv de otros entes como también configuren ellos mis leitmotiv. Sentirme importante pq me importa alguien. Volver a ser uno con el mundo. pero hacerlo bien, ser libre para hacerlo. Para conocer la verdad, debo partir por conocerme a mi mismo. Conocer, y aceptar mis limitaciones, para que al hablar seamos nosotros los que hablemos, y no nuestra madre (por ejemplo) la que habla por nuestra boca. Dejar ser a lo ente, aceptar las cosas como son y partir desde ahí. Y para aceptar, primero hay que ser conciente de ello, y pora ser conciente hay q conocer.
En otras palabras, siempre podemos elegir las miradas con las que queremos configurarnos. Pero por sobre todo deberíamos elegir una que es primordial: la nuestra. Y sé que es tan difícil, por dios! (xD!) Porque no podemos arrancarnos fácilmente la mirada de los demás. Siempre es mejor saber bajo qué miradas nos configuramos que no saberlo, pq son parte de nosotros. Saber quienes realmente nos importan y quererlos por ello, por que sin su mirada no seríamos nosotros, si es que realmente nos queremos a nosotros mismos. Por ello es tan importante el amor propio para poder querer a los demás. Y para quererse hay que aceptarse, y para aceptarse hay que conocerse. Y conocerse es saber bajo que miradas estamos.

En conclusión todo es respectivo, si faltase algo, todo sería diferente. Nada tiene comienzo ni final, por que todo es gradual y circular (en el fondo de una forma más complejo que un circulo pero es una buena metáfora). Eterno retorno. Velo de maya. Y es entretenido seguir los pasos de esta respectividad, los humanos amamos ver la relación entre las cosas, y para ello inventamos la ciencia, el arte, la poesía y otras fantasías.

Eso es lo que tengo en la cabeza, en verdad un poco desordenado. Si en algún momento me contradije, es solo pq no me expreso bien, pq es claro que lo siento así en el fondo. Las palabras son ficciones, por eso siempre estoy dispuestos a cambiarlas en honor a la verdad.

En verdad solo quería decir que he escuchado the west pole todo el fin de semana. The Gathering. Grupo ql, x) . Aunque sus canciones no sean muy alegres, son intensas y me transportan. Pese a todo lo que digan, siento q uno de los pocos grupos de "arte en serio" que hay por estos días. Y un buen arte siempre es un buen vehículo para ir más allá y viajar entre este entramado que se llama realidad. Sobre todo si es a través de la voz de Marcela Bovio cantando...

"One day you’ll see
Those heavy clouds will soon make way
For brighter days"